El ángel
La vi entrar, sigilosa y hermosa, como siempre; como cada día desde hacía más de un año. Parecía un ángel; entró silenciosa, sus tacones hacían clic-clac, clic-clac y sus alas destacaban una clase y elegancia únicas. Blanca como la nieve. Espectacular. No había visto nunca jamás nada igual. Sus andares la hacían especial. Se movía inmóvil..y volaba, volaba muy alto. Se mostraba dulce a la vez que estirada, sensual a la vez que intratable; siempre con cierta arrogancia. Sobrada e impertérrita. Pero, ¡cómo me gustaba esa mujer! ¿Qué tenía esa mujer? Nadie la vió como lo hice yo; sólo yo quedé fascinado, embelesado. Me dolía el corazón como nunca, me apreteba; notaba un nudo en la garganta que me impedía tragar saliva..la boca seca, el corazón tocado. ¡Qué sensación más maravillosa! No era terrenal, no. Había venido de muy lejos o quizás de muy cerca; frecuentaba mi entorno desde hacía un año, aproximadamente, pero parecía haber estado siempre conmigo. Siempre. Era la conocida desconocid...